palpitaciones en la sien
de una cabeza esfumada
en la llovizna de barrio
opuesta
a charco de fluoruro refulgente
fascinando
al mártir
fraccionando las entrañas
desentrañando las facciones
como sabor a playa abierta.

Se detuvo frente.
chacal de fauces foscas
comiéndose los ibis


(15/03/07)