Pudor


I

Amargo hedor,
resultaría
en exceso tosco
recuadrar
apenas ver y reducir
ensañada faz
sobre el anatómico resto
de su pelo y fulminar
tal oblicua imperfección
que derrama orín al cuenco
el ano contenido.

II

Cada pie y su respectiva frambuesa
perforada
son heces roídas
sobre el pavimento errático:
fragmentos geomórficos
de su etérea permanencia
en su pubis dilatada.